Archivo para 23 agosto 2010

Pequeñas anécdotas sobre los retro

-Hay…mijitos, si supieran, yo en mis tiempos usaba el teléfono. Eso del celular existía pero muy pocos lo usab…

-Abuelita cállese. A nadie le importa su vida. Si sigue jodiendo la meteremos en un asilo de ancianos.

-¡No! ¡¡Por favor no me metan en un asilo!! ¡Yo todavía sigo siendo sexy! ¡¡¡Por favor no!!!

-Mijitos ¿a dónde van?

-Vamos a un concierto de La Rocola Bacalao abuelita.

-¿En serio???? ¿La rocola vino a Guayaquil??? ¡Hace años que no pogeo!!! ¿Me llevan? porfa porfa porfa porfa ¿Sí? =D

-Mmm…sólo si nos deja tomarle unas fotos para unos dibujos que queremos hacer ¿Qué dice?

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Pd1:I’m too sexy for my self / Ruleta rusa / Sexoverthephone’s death / ¿Qué tienen las ruletas de pajas?

Pd2: Fotos cortesía de el fotógrafo oficial de Meeeeh.

Pd3: Welcome my son, welcome to the machine.

¿Ya estás bastante muerto?

Cristina quiso ser vanguardista y envió un lavamanos a la IX Muestra de Arte Artístico Latinoamericano llevada a cabo en el Museo Nacional. Los del museo le dijeron que no aceptarían exponer su obra porque era una clara copia del mingitorio de Duchamp.

Cristina les trató de explicar las diferencias, que Duchamp con el gesto de enviar ese mingitorio lo que hacía era señalar los mecanismos de selección arbitrarios propios de la institución del arte, es decir del museo, y que, por otro lado, su lavamanos era un signo referencial semiótico-post-marxista que sugería una reflexión sobre la falta intelectual propia del espectador común metaforizada como impureza física, doblemente metaforizada como una falta moral -al ser antinómica al bien común-, en tanto que el espectador común es una clase de persona con capacidad de acción, pero debido a circunstancias psíco-sociales prefiere limitarse a espectar por un tiempo determinado. Los del museo no dieron su brazo a torcer y Cristina no participó en la muestra.

Algunos meses después Cristina, envió su lavamanos a otro festival o concurso de arte o algo a un museo y se lo aceptaron. Cristina estuvo contenta y compartió la dicha con sus amigos y familiares. Sin embargo, pocos meses después todos se olvidaron de Cristina. Pobre Cristina.  Chau Cristina

Pd> Duchamp’s not dead my love.

Pd2> Yo sí la recuerdo, se llamaba Cristina, Cristina…mmm…Cristina… ¿Cuál era su apellido?


¿Qué hacemos?

Crear stickers a mano y pegarlos por tí; dibujar; aceptar caramelos de extraños; ¿tienes una pared muerta? nosotros la podemos pintar.

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